Voy a hacer el escrito de hoy en castellano ya que estoy un poco cansado para pensar ahora en inglés. Espero que se me permita y más de uno lo agradecerá.
Me he levantado temprano para ir a hacer una de las marchas cicloturistas más exigentes que existen en el territorio catalán, de la cuál me habían hablado muy bien y tenía ganas de hacerla. Al no poder ir a la brevet de 200km decidí, al hablar con Miquel Morales, ir a hacer la tirada larga en esta cicloturista clásica.

Me habían dicho que era dura y lo confirmo. El Coll de Bracons es un puerto muy exigente y lo he sufrido en mis piernas sin anestesia y para rematar, el puerto de Cantonigrós ha acabado de hacer las delicias de cualquier ciclista aficionado (o sus peores deseos se han revelado). Hoy hemos buscado la pájara y he puesto a prueba mi plan nutricional para la sección de ciclismo del IRONMAN de Niza.
Por suerte, excepto por un pequeño accidente, todo a salido a pedir de boca.
He consumido lo siguiente:
- 3 barritas 55g
- 2 bidones isotónica + 2 bidones batido recuperación (carbohidratos,proteinas, magnesio…)
- 2 geles (fresa, manzana)
El año pasado pude hacer la prueba de mis necesidades calóricas en una salida larga que hicimos con los compañeros del Cerdanyola Triatló y de ahí, pude extraer que cada 50km necesito una barrita. Así que he sido fiel a mis demandas del año pasado y además lo he complementado con los batidos para ir un poco más seguro.
Que me perdonen los expertos pero no tenía ND3 ni Recuperation a mano para meterlos en los bidones de isotónica, así que por eso los batidos.
LA CARRERA
Empecemos a describir la carrera como tal.
Primero de todo, he llegado tarde y me he juntado con los ciclista a la entrada de Sant Esteve d’en Bas. Así que no he hecho 175, sino más bien 170 (muy a mi pesar). Seamos legales y fieles a los hechos :) La media me ha salido a 24,6 km/h. Vel. máx. 63 km/h y subiendo Bracons he podido apreciar una mínima de 7-8km/h en algunos casos puntuales.
El tiempo marcado por el crónometro electrónico a 175km ha sido 7h05min. Algo menos habrá marcado mi reloj, ya que he salido adelantado, pero no lo recuerdo bien.
El inicio ha sido bastante rápido. Estábamos mezclados con los participantes de la corta y se repartían palos a diestro y siniestro. He decidido, como siempre, obtar por ser conservador ya que me temía que Bracons podía doblegarme (nunca había hecho un puerto así de exigente).
Coll de Capsacota y Coll de Canes los he pasado bien, a mi ritmo, tranquilo. Subiendo sobre unos 17km/h - 22km/h. Todo bien hasta ahí, luego hemos llaneado hasta el desvío de la corta-larga donde ya empezaba Coll de Bracons.

La cosa no ha tardado en ponerse fea (como se puede apreciar el gráfico, desde buen principio ya hay rampas). Me he mantenido sentado en muchas partes de la ascensión pero había tramos que ya iba con el último piñón y he tenido que levantarme. El sufrimiento era constante, no daba lugar a la tregua. La batalla entre la montaña y el hombre dejaba a ciclistas, que posiblemente habían infravalorado el puerto, caminando junto a sus bicis. O mirando las rampas sin saber como subirlas.
He podido notar mi corazón a más de 200 pulsaciones y jadeando en algunos casos, al final he podido batirlo y llegar a la tan ansiada cima. Me he parado en el avituallamiento a tomar un refresco de cola (no llevaba dorsal pero nadie me ha dicho nada, cosa que agradezco enormemente a la organización por su solidaridad con los ciclistas que necesitaban comer o beber y que no habían tenido oportunidad de comprar la inscripción).
Más adelante, he bajado Bracons con sumo cuidado (llamadme precavido pero le temo a las bajadas, además bajas a 50km/h y creo que, almenos para mí, es suficiente). A llegar al pueblo de debajo del Coll, he aprovechado para ponerme en el acople. No he tenido en cuenta el estado de la carretera (múltiples baches) y la fatalidad ha caído sobre mi. En un bache, no he podido controlar la bicicleta y he dado la voltereta sobre mi mismo cayendo en la cuneta. Por suerte, sólo me he hecho algunas magulladuras en el brazo derecho y un morado en la zona de la rótula. Rápidamente, y es de agradecer, un grupo que bajaba detrás mío ha parado y me han ayudado a levantar. Se han asegurado que no me pasaba nada y me han indicado que los mecánicos ya venían de camino (el mando del freno se había fastidiado por el golpe).
Al llegar los mecánicos, tampoco han comprobado si llevaba dorsal pero muy amablemente me han reparado el freno y me han invitado a llevarme a meta si me encontraba mal. Viendo que no me dolía nada, me he levantado y he continuado mi carrera. Desde aquí quiero felicitar a la organización. Era el km 120 más o menos.
Luego, tras un rato de sube y baja, y tras pasar otro avituallamiento en el que no he parado, vendría la subida a Cantonigrós. Creo que han sido 30km de incesante desnivel positivo, en el que no veía el momento de coronar. Finalmente, y divisando las maravillosas “charcas” en la cima he coronado y he podido tomar algo en otro avituallamiento.
Luego, veía otro puerto. Esto era un no parar. Coll de Condreu. Bastante escalonado y fácil en comparación con todo lo que llevaba en las piernas. Luego ha sido bajar y bajar hasta un sitio donde he podido llanear y llegar a la meta.
Ha sido una experiéncia bellísima, dura, exigente y motivante. Un buen entreno y test. También debo decir que no tiene precio el paisaje ni la zona donde se ha llevado a cabo la prueba (Zona volcánica de la Garrotxa).
Terra de Remences, nunca te olvidaré. :)