Después del domingo de la Cursa de Cerdanyola se ve que cogí frío con este tiempo que no sabes si hace calor o qué hace porque aún corre algún que otro fresco y me levanté el lunes bastante resfriado. El tema fue en crecimiento hasta el miércoles, ayer viernes parecía que estaba bastante recuperado y he ido trampeando la semana con entrenos no muy duros, más que nada para mantener de cara a la Cursa de Nou Barris.
Lamentablemente, voy a tener que dejarla a un lado para otra ocasión ya que respiro con dificultad, aunque ya no tengo mocosidad, y no quiero joderme aún más de cara a uno de los objetivos principales de la temporada que es la Transcollserola. Tiempo de reposo y paz, de meditación y saber hacer para no caer en largos días de estar enfermo.
Estoy fuerte mentalmente y como ya dije, la cosa se mueve y seguimos adelante, más y mejor. Por eso, a veces, hay que renunciar a algunas cosas para vivir otras con más intensidad.